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Territorios de aprendizaje de la arquitectura.

Discurso emitido por Sergio Mejía en el encuentro de estudiantes de ASINEA (Asociación de Instituciones de Enseñanza de la Arquitectura de la República Mexicana) organizado por la Facultad de Arquitectura de la UNAM, el día miércoles 28 de octubre de 2020.


Mesa 2-B: Territorios de aprendizaje. ¿Cuáles serían otras alternativas para desarrollar el aprendizaje sobre la Arquitectura? o ¿Cómo incorporar saberes o herramientas de otras disciplinas al aprendizaje de la Arquitectura?.


El taller de arquitectura.


Desde los tiempos de la Academia de San Carlos, pasando por la Escuela Nacional de Arquitectura y llegando hasta nuestros días en la Facultad de Arquitectura de la UNAM, el taller como territorio de aprendizaje, ha constituido una unidad elemental, un todo plástico de aprendizaje que se va adaptando a las demandas del quehacer arquitectónico.


Hace unos meses, cuando redacté el ensayo para mi participación en ASINEA 2020, declaraba la abolición del taller de arquitectura al ver que como espacio, no había evolucionado sustancialmente durante más de 70 años. Hoy considero que el taller, siendo esta unidad elemental de aplicación de aprendizaje, no necesita cambiar sustancialmente, sino nutrirse de prótesis e instalaciones que complementen los aprendizajes que ahí se aplican.

Las prótesis del taller de arquitectura.


Si bien es cierto que en el caso de la Facultad de Arquitectura, las prótesis del taller aún están lejos de satisfacer las demandas del mercado laboral global, las egresadas y egresados de esta facultad han sabido absorber las demandas de producción de arquitectura del país. Nuestra condición periférica latinoamericana, sin ánimo de romantizar la precariedad, nos permite adaptarnos y trabajar con las herramientas disponibles.


Hoy el mercado global deja afuera a las arquitecturas no occidentalizadas, el mercado demanda la aplicación de tecnologías BIM, fabricación digital de componentes arquitectónicas, diseño de biomateriales y proyectos transdisciplinarios, sin embargo, lejos de pensar reproducir el modelo occidental nuevamente, habría que hacer una revalorización de nuestra identidad arquitectónica mexicana, con una perspectiva decolonial, que se adapte a las lógicas del habitante periférico y en la protección de su economía, cada vez más violentada por la dinámica globalizadora.

Replantear las dinámicas sociales del taller.


Si el taller es un todo de aprendizaje, cada una de sus partes somos responsables de que las dinámicas internas dignifiquen a sus participantes y cumplan sus objetivos. Para ello necesitamos estar atentos a reformar profundamente la microfísica del taller desde una política emocional, para crear comunidades académicas verdaderamente comprometidas con la producción de aprendizaje, pero sobre todo felices y plenas.


Para ello necesitamos tres condiciones fundamentales:


  1. Autoridades sensibles y competentes: que estén al tanto de las demandas de la comunidad, de profesores y alumnxs. Que entiendan y atiendan las inquietudes.

  2. Profesorxs inteligentes: que tengan metas claras de lo que quieren lograr dentro de esta comunidad, que tengan una postura política de auténtica transformación social a través de la educación. No necesitamos más egos académicos, ni personas haciendo currículum, mucho menos violentadorxs.

  3. Alumnxs inteligentes: deben ser conscientes de su potencia transformadora dentro de su comunidad, lx alumnx inteligente debe tener una intención y una postura crítica, social y decolonial de su formación profesional.


Al respecto, debemos buscar la manera de que la evaluación sea situada de acuerdo a la condición particular de lx alumnx y que esta, dependa sí y sólo sí de su desempeño en función de lo que su medio le posibilita.


Lx alumnx inteligente también es aquellx que resiste e identifica los factores de su medio que le oprimen y demanda a las autoridades cambios profundos y radicales. Es la mujer que denuncia a su acosador, violador u hostigador, es la estudiante periférica que denuncia los comentarios racistas o clasistas que padece dentro de un territorio de aprendizaje que muchas veces, reconoce como ajeno.


También es el homosexual, la lesbiana o el transexual que denuncia porque no se siente protegidx, ni respaldadx por una institución repleta de compañerxs y profesorxs violentadorxs, que gozan en la mayoría de los casos de cobijo burocrático e impunidad.


Nuestros territorios de aprendizaje serán comunidad y serán para todxs, o no serán.


Incorporar saberes de otras disciplinas al aprendizaje de la arquitectura (colectivos transdisciplinarios).


Debemos comprender como alumnos de una institución, que la academia no lo es todo, la academia mutila todo posicionamiento, conocimiento o situación periférica que no cumple con los estándares hegemónicos del centro a través de diversos dispositivos de censura.


Paradójicamente, la academia siempre ha evolucionado sustancialmente gracias a la legitimación y apropiación de los saberes periféricos. La periferia es la que se reconoce y se construye con relación al otro establecido, el centro hegemónico. Recordemos el caso de la arquitectura moderna construyéndose fuera del academicismo, en los llamados CIAMs, espacios periféricos de auténtica reflexión arquitectónica.


De la misma manera, nosotrxs debemos dar un salto de fe en nuestra otredad, autolegitimar nuestro propio conocimiento en la experiencia periférica, desde una posición no colonizadora, reconociendo que también somos hijxs de la academia central y claro que eso nos sesga de una posición auténticamente periférica, sin embargo esto puede marcar las coordenadas hacia una alternativa de producción de conocimiento útil para nuestras sociedades y hacia la reconciliación del gremio con la sociedad.


Los colectivos y colectivas transdisciplinarias (autogestivas) pueden presentarse como una alternativa viable para llevar a cabo este enlace. Desde mi experiencia como coordinador de un colectivo horizontal, interdisciplinario de crítica, puedo reconocer que esto me ha ayudado a reconciliar mi ser arquitecto periférico con la imposición de mi ser arquitecto académico y me ha ayudado a reflexionar nuevos modos de pensar la arquitectura y pensar mi producción desde otras disciplinas y desde otros sectores de la población.


La pregunta con la que yo me quedo es, ¿incorporar saberes de otras disciplinas o incorporar saberes de las periferias a las disciplinas?.



Algunos proyectos inter, multi y transdisciplinarios que han sido identificados en el municipio de Ecatepec.


“Cuando L’Esprit Nouveau dejó de publicarse en 1925 (Cinco años es mucho para una revista- declaró Le Corbusier- uno no debe repetirse continuamente. Otros más jóvenes tendrán ideas más jóvenes)”. - Beatriz Colomina




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